Con la bendición de nuestros padres — Mónica y Juan Carlos, María Claudia y Gabriel — les extendemos la siguiente invitación:
Querida
El día más importante de nuestras vidas no se sentiría completo sin ti.
Después de cinco años recorriendo el camino juntos, queremos celebrar lo que empezó como una promesa pequeña y se ha convertido en un para siempre. Nos gustaría hacerlo rodeados de las personas que han estado con nosotros desde el principio — y tú eres una de ellas.
Por eso, con todo el cariño, te invitamos a acompañarnos en Villa de Leyva.
Cupos en esta invitación
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Juanita & Jose Gabriel
Empedrada, blanca y detenida en el siglo XVII. La plaza más grande del país, rodeada de balcones de madera y muros encalados, se convierte por unos días en el centro de esta fiesta.
A 3 horas y media de Bogotá, Villa de Leyva es uno de los pueblos coloniales más bonitos de Colombia. Cielos altos, montañas suaves y el aire fresco del altiplano de Boyacá. Si nunca has venido, prepárate para enamorarte.
“Llega un día antes. Vale la pena perderse en sus calles.”
Un monasterio dominico fundado en 1620, con muros de piedra y olivos que tienen más de 300 años. Aquí, entre arcos de tapia pisada y patios coloniales, nos vamos a casar.
La ceremonia será en la capilla del convento. Intima y familiar. Después, la celebración continúa en el claustro, bajo el cielo abierto de Boyacá.
Vereda La Capilla · Sutamarchán · Boyacá
A 13 km de Villa de Leyva (≈20 min en carro)
Bogotá → Villa de Leyva → Santo Ecce Homo. Te recomendamos llegar el viernes!
Por la autopista Norte hacia Boyacá; sigue las señales hacia Villa de Leyva. Ruta panorámica por el altiplano cundiboyacense.
Salidas regulares desde Terminal Salitre con Libertadores y Rápido Duitama. Llegada al terminal de Villa de Leyva.
Desde Villa de Leyva al convento son alrededor de 20 minutos en carro o Uber.
Dos días de celebración: primero la previa el viernes, y el sábado la boda y la fiesta. Aquí tienes el programa completo, en orden.
El convento es histórico y al aire libre. La idea es estar cómodos pero formales.
Evita el blanco y marfil. El verde en cualquier tono está reservado. Trae un saco o pashmina — A partir de las 6 pm baja la temperatura.
Sugerencia: tacón bajo o sandalias planas
(hay un camino de piedra).
Traje en tonos sobrios (beige, azul oscuro, gris o negro). Zapato cerrado. Solicitamos no usar el color verde en ninguna pieza, incluida la corbata.
Tu presencia es nuestro mejor regalo. Si quieres ayudarnos a empezar esta nueva etapa, hemos preparado una lluvia de sobres.
El día de la celebración encontrarás un baúl en la entrada del claustro.
Por favor confirma tu asistencia antes del 20 de septiembre de 2026.
Todo lo que necesitas saber para disfrutar el fin de semana en Villa de Leyva.
Yohana de “Tours x Colombia” tiene un servicio de Vans y Carros. Escríbele para cotizar tu transporte.
Tanto para el viernes como para el sábado existen parqueaderos gratuitos disponibles en caso de que quieras llevar tu vehículo.
Villa de Leyva tiene desde casas coloniales hasta hosterías rústicas. Te dejamos tres recomendaciones que conocemos y queremos.
Reserva temprano — Villa de Leyva se llena los fines de semana de noviembre.
En el centro de Villa de Leyva hay varias peluquerías.
El equipo de Zafra se puede reservar y atienden en el centro de Villa de Leyva.
Se puede reservar Cafuné para maquillaje y peinado a domicilio.
Villa de Leyva está a 2.140 m sobre el nivel del mar, así que el clima es templado y fresco. En noviembre los días son suaves y las noches frescas, con posibilidad de aguaceros por la tarde.
Trae una chaqueta ligera o impermeable, y no olvides el bloqueador — el sol del altiplano es fuerte aunque esté nublado.
¡Construimos este tablero de Pinterest con inspiración!
Desayunar tinto y pan de yuca en la plaza al amanecer. La piedra todavía húmeda, los locales abriendo. Es la mejor hora.
Lagunas de un azul casi imposible, en medio del paisaje desértico. Ir temprano para tener el lugar para ti solo.
La casa de barro más grande del mundo. Una escultura habitable diseñada por Octavio Mendoza. Tan rara que vale la visita.
Cata de vinos colombianos en un valle inesperado. Pedir el Marqués Villa de Leyva tardío, traer a casa una botella.
Ciudad amurallada del Caribe. Comer ceviche en Getsemaní, perderse en las callejuelas de balcones llenos de flores.
Salento, Filandia, valle del Cocora. Caminar entre las palmas más altas del mundo, dormir en una finca cafetera.
Selva contra mar Caribe. Cabo San Juan al amanecer, hamacas en la playa, sin señal — exactamente lo que se necesita.
La Candelaria, el Museo del Oro, ceviche en Andrés DC, brunch en Usaquén el domingo. Empezar o terminar el viaje aquí.